miércoles, 24 de abril de 2013

#1


En definitiva, no me gusta que los libros sean rayados o lo que más común, subrayados. Me chirría un poco tomar un libro de la biblioteca y tener la sensación de que alguien me está diciendo cuales son las ideas importantes y cuales otras puedo pasar por alto.

Ahora, hace poco, compré un libro titulado "Los métodos de la lógica" de William Van Orman Quine. Lo compré porque me sonaba el autor y porque quería tener un libro de lógica "de verdad".


Pero aparte de mis ilusorias ideas sobre el contenido del libro, lo abrí en la primerísima página (lo que sería esta página de este libro) y vi un nombre apuntado en la esquina superior derecha, donde muchos de nosotros solemos también poner nuestro nombre para indicar que nos pertence. Me gusta la idea de poner mi nombre abajo y de que quizá algún día, al vender mi libro a alguien, el comprador ponga su nombre también indicando que el libro no le pertenece solo a él, sino a todos que de alguna manera se sirvieron de él.


Sebastian Vier

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